Mensaje de año nuevo de Manuel Serena, Alcalde dee Hellín.
Vecinos y vecinas, amigos todos:
Hoy, mientras el reloj se prepara para marcar el final de este año, me detengo un instante para mirar atrás y, sobre todo, para mirar a vuestros ojos. Ser alcalde es un honor que la vida me ha regalado, pero ser vuestro vecino es lo que realmente le da sentido a mi trabajo diario.
Este año que cerramos ha sido un camino de retos, de aprendizaje y de esfuerzo entre todos. Por eso, mis primeras palabras hoy son de gratitud.
Gracias a todos vosotros, hellineros y hellineras. Gracias por vuestra paciencia, por vuestra comprensión y por vuestro apoyo crítico y constructivo. Hellín no son sus edificios ni sus calles; Hellín somos nosotros, nuestra resiliencia y esa forma tan nuestra de levantarnos siempre con fuerza.
Gracias a mi equipo de gobierno, de ambos partidos que lo conformamos, al grupo de pedáneos y a todos los trabajadores municipales. Gracias por dejaros la piel en cada proyecto, por las horas robadas al sueño y por creer, con la misma pasión que yo, que nuestra ciudad y nuestras pedanías merecen lo mejor.
Gracias también a esas personas que siempre están en un segundo plano, pero cuya mano en el hombro me sostiene en los momentos de duda. Vuestra lealtad es mi motor.
Y gracias a mi familia: Mi refugio y mi verdad. Gracias por entender mis ausencias y por ser el puerto seguro al que siempre necesito volver. Sin vuestro amor y comprensión, nada de esto sería posible.
Queridos amigos. Nos asomamos a un 2026 que va a ser un año importantísimo para Hellín. No es un año más; es un tiempo de decisiones, de grandes proyectos y de consolidar el futuro que queremos para nuestra ciudad. Pero para lograrlo, es necesario que todos velemos por Hellín.
Nuestra ciudad es la casa de todos. Y como en cualquier hogar, lo más valioso no son sus paredes, sino la unión de quienes viven en ella. Os pido que miremos este nuevo año con la ambición de quien ama lo suyo, cuidando cada rincón, apoyando cada iniciativa… Si trabajamos juntos, no hay meta que se nos resista. Hellín es una gran ciudad.
Un fuerte abrazo.
¡Feliz 2026!





