LA PLATAFORMA EN DEFENSA DE LA SANIDAD PÚBLICA DE HELLÍN Y COMARCAS EXIGE RESPUESTAS: «FORTALECER NUESTRO HOSPITAL NO PUEDE CONSISTIR EN LLEVAR SUS ESPECIALISTAS Y SUS PACIENTES A ALBACETE»
La Plataforma Ciudadana en Defensa de la Sanidad Pública de Hellín y Comarcas quiere manifestar su profunda preocupación ante el comunicado emitido por el SESCAM sobre la atención nefrológica en nuestra Área Sanitaria.
Compartimos con el SESCAM algo esencial: la defensa de una sanidad pública de calidad, segura, accesible y con profesionales altamente cualificados. Precisamente por eso no podemos aceptar que bajo palabras como «reorganización», «coordinación» o «modelo asistencial» se normalice la pérdida de atención especializada en el Hospital de Hellín y el desplazamiento de nuestros pacientes a Albacete.
Porque detrás de los modelos organizativos hay personas.
Hay pacientes renales. Hay personas mayores. Hay familias. Hay ciudadanos de Hellín y de toda su comarca que tienen derecho a recibir toda la atención sanitaria especializada que sea posible cerca de sus casas.
Y ante las explicaciones ofrecidas por el SESCAM hay preguntas que siguen sin respuesta.
¿De quién dependía realizar la coordinación que, según el propio SESCAM, no ha funcionado adecuadamente?
Si existía una profesional desarrollando actividad nefrológica en Hellín y debía trabajar de manera coordinada con el Servicio de Nefrología de Albacete, alguien tenía la responsabilidad de organizar, impulsar, supervisar y garantizar esa coordinación.
¿Quién era responsable de hacerlo? ¿Qué falló? ¿Y por qué la consecuencia de ese fracaso organizativo tiene que ser que los pacientes de Hellín pierdan atención cercana?
¿Quién debía realizar las gestiones necesarias para la creación de la Unidad de Nefrología después de que las Cortes de Castilla-La Mancha aprobaran en noviembre de 2024 una iniciativa en este sentido?
No basta ahora con afirmar que Nefrología no forma parte de la cartera de servicios del Hospital de Hellín. Precisamente lo que esta comarca lleva reclamando es que se den los pasos necesarios para consolidar esa prestación.
Y una tercera pregunta:
¿Quién tenía la responsabilidad de proteger y respaldar una atención que estaba cuidando de nuestros ciudadanos y evitando desplazamientos innecesarios a Albacete?
A nuestro humilde entender, los motivos que esgrime el SESCAM parecen más bien excusas.
La Plataforma quiere dejar algo muy claro.
No cuestionamos al Hospital de Albacete. No cuestionamos a sus magníficos profesionales. No cuestionamos que determinadas patologías o procedimientos de mayor complejidad deban ser atendidos en el hospital de referencia.
Lo que cuestionamos es un modelo que pueda terminar convirtiendo al Hospital de Hellín en un centro cada vez más dependiente de Albacete para prestaciones que pueden y deben realizarse aquí.
Un hospital comarcal no se fortalece derivando servicios.
Se fortalece incorporando profesionales, consolidando especialidades, aumentando su capacidad resolutiva y evitando que sus ciudadanos tengan que recorrer decenas de kilómetros para recibir una atención que puede prestarse en su propia Área Sanitaria.
El SESCAM señala que desde 2015 la plantilla de la Gerencia de Hellín ha aumentado más de un 40 %. Nos alegramos de cualquier incremento de recursos destinados a nuestra sanidad pública. Pero ese crecimiento no puede utilizarse para evitar el debate concreto que hoy estamos planteando.
¿Tenemos hoy una atención nefrológica presencial en Hellín equivalente a la que teníamos o no?
Esa es la cuestión.
Que los Hospitales de Almansa y de Villarrobledo no cuenten en su cartera de servicios con esta especialidad, no puede ser razón para eliminar una especialidad en el Hospital de Hellín. Todo lo contrario, lo que el Servicio de Salud debería de hacer es garantizar que tanto en el Hospital de Villarrobledo como en el Hospital de Almansa, se cuente también con esta especialidad.
Porque fortalecer la Gerencia de Hellín y retirar de Hellín una prestación especializada que ya recibían sus pacientes son dos realidades que no pueden confundirse mediante estadísticas globales.
Nuestra posición nace de una convicción profundamente social: el código postal no puede determinar la calidad ni la accesibilidad de la sanidad pública que recibe una persona.
Defender la sanidad pública significa también defender la sanidad pública de proximidad.
Significa comprender que obligar a miles de pacientes de las áreas sanitarias comarcales a desplazarse a las capitales no fortalece el sistema público. Lo centraliza. Y centralizar progresivamente la atención especializada debilita a los hospitales comarcales y perjudica especialmente a quienes tienen menos recursos, más edad, enfermedades crónicas o mayores dificultades para desplazarse.
Por eso nuestra preocupación va mucho más allá de la Unidad de Nefrología.
La pérdida de la consulta de Nefrología es gravísimo, pero mucho más grave es asistir a un desmantelamiento silencioso y progresivo del Hospital Comarcal de Hellín mediante el traslado de especialistas, consultas y prestaciones a Albacete, y por ende la externalización de servicios, porque cuando el Hospital General no pueda dispensarla, la derivarán a la privada, para seguir haciendo negocio de nuestra salud.
Queremos exactamente lo contrario.
Queremos un Hospital de Hellín fuerte.
Queremos especialistas en Hellín.
Queremos que Albacete sea nuestro hospital de referencia cuando la complejidad médica lo haga necesario, no nuestro destino habitual para prestaciones que pueden ofrecerse aquí.
Y queremos que nuestros responsables sanitarios respondan con claridad a las preguntas que los ciudadanos están haciendo.
La Plataforma Ciudadana en Defensa de la Sanidad Pública de Hellín y Comarcas seguirá defendiendo una sanidad pública universal, excelente y cercana, y lo hará gobierne quien gobierne.
Porque defender nuestro hospital no es defender unas siglas, es defender a nuestra gente.






